Prevención de la adicción a la tecnología

Cómo prevenir la adicción a la tecnología

Señales ante las que hay que estar alerta

Las principales señales de alarma que denotan una dependencia a las TICs o a las redes sociales y que pueden ser un reflejo de la conversión de una afición en una adicción son las siguientes:

a. Privarse de sueño (<5 horas) para estar conectado a la red, a la que se dedica unos tiempos de conexión anormalmente altos.

b. Descuidar otras actividades importantes, como el contacto con la familia, las relaciones sociales, el estudio o el cuidado de la salud.

c. Recibir quejas en relación con el uso de la red de alguien cercano, como los padres o los hermanos.

d. Pensar en la red constantemente, incluso cuando no se está conectado a ella y sentirse irritado excesivamente cuando la conexión falla o resulta muy lenta.

e. Intentar limitar el tiempo de conexión, pero sin conseguirlo, y perder la noción del tiempo.

f. Mentir sobre el tiempo real que se está conectado o jugando a un videojuego.

g. Aislarse socialmente, mostrarse irritable y bajar el rendimiento en los estudios.

h. Sentir una euforia y activación anómalas cuando se está delante de la computadora o el smartphone.

De este modo, conectarse a la computadora ni bien se llega a casa, meterse en Internet nada más levantarse y ser lo último que se hace antes de acostarse, así como reducir el tiempo de las tareas cotidianas, tales como comer, dormir, estudiar o charlar con la familia, configuran el perfil de un adicto a la Tecnología. Más que el número de horas conectado a la red, lo determinante es el grado de interferencia en la vida cotidiana.

Aunque en los últimos tiempos el smartphone, que es prácticamente una pequeña computadora, ha extendido muchísimo el riesgo de caer en estas conductas. Ya que casi todo lo que puede hacerse desde la PC hoy es posible hacerlo desde los modernos teléfonos celulares o las tablets.

En definitiva, la dependencia a Internet o a las redes sociales está ya instalada cuando hay un uso excesivo asociado a una pérdida de control, aparecen síntomas de abstinencia (ansiedad, depresión, irritabilidad) ante la imposibilidad temporal de acceder a la Red, se establece la tolerancia (es decir, la necesidad creciente de aumentar el tiempo de conexión a Internet para sentirse satisfecho) y se producen repercusiones negativas en la vida cotidiana.

En estos casos engancharse a una pantalla, sea PC, tablet o smartphone, supone una focalización atencional, reduce la actividad física, impide diversificar el tiempo y genera un flujo de transrealidad que recuerda la experiencia de las drogas.

Tipos de adicción vinculadas con las TIC

Adicción a Internet

Las motivaciones para hacerse con un smartphone o Iphone, que permite reproducir y almacenar música e integra teléfono, cámara de fotos y acceso a Internet en un único dispositivo de diseño exclusivo, o tener cuenta en las redes sociales virtuales que permiten localizar a personas, chatear, mandar mensajes tanto privados como públicos, crear eventos y colgar fotos y vídeos, son múltiples: ser visibles ante los demás, reafirmar la identidad ante el grupo, estar conectados a los amigos.

Adicción a las redes sociales

El anonimato produce terror, del mismo modo que asusta la soledad. Las redes sociales (Facebook, Twitter, Instagram, entre otras) son el arma imaginaria que aleja el fantasma de la exclusión: se vuelcan las emociones, con la protección que ofrece la pantalla, y se comparte el tiempo libre. Uno puede creerse popular porque tiene listas de amigos en las redes sociales.

Lo que caracteriza a la adicción a las redes sociales no es el tipo de conducta implicada, sino la forma de relación que el sujeto establece con ella.

Adicción a los teléfonos celulares

En la actualidad, los adolescentes creen que el uso del teléfono celular es necesario para socializarse, siendo un objeto imprescindible día tras día. La adicción al móvil se denomina “nomofobia”, este grupo poblacional no sale de casa sin antes llevar el celular, que es consultado continuamente de forma compulsiva.

La edad media de adquisición de teléfono móvil se estima entre los 13-14 años, pero su uso es mucho antes, los niños de 2-3 años manejan los de sus padres y las aplicaciones que estos contienen de forma fácil.

La aplicación más utilizada entre los jóvenes es la de mensajería instantánea, Whatsapp, Instagram y Snapchat por ejemplo, y pueden llegar a sentir exclusión social si no están incluidos en un grupo.

Adicción a la pornografía

La abundancia de material sexual explícito en Internet ha llevado a la pornografía a una nueva forma, generando detrás la adicción a la pornografía online. Ahora con un simple click, se accede desde el anonimato y privacidad a cualquier tipo de imágenes. Por otro lado, se busquen o no, muchas veces las imágenes pornográficas llegan por spam, aunque no se esté buscando este tipo de información.

Adultos, chicos y adolescentes, cualquiera que use internet, accidentalmente puede encontrar millones de imágenes pornográficas. Existen además foros o páginas de chateo de sexo explícito. Este tipo de páginas permite a la gente que experimente todo tipo de fantasías sexuales.

En este chateo se crean personajes, y los usuarios dialogan acerca de sus fantasías sexuales, las comparten y comienzan a gratificarse sexualmente por este medio. Cada vez dedican más tiempo a esta actividad y comienzan a sentirse más cómodos. Esto trae cambios en su conducta y en su vida.

Adicción al poker y apuestas on line

Los casinos por internet se han multiplicado en los últimos años y atraen a una cantidad enorme de jugadores compulsivos en todo el mundo. Los adictos al juego han existido desde siempre, pero ahora tienen más facilidades y más oportunidades de jugar por medio de internet.

La globalidad de internet, sumado a la falta de regulación por parte de los gobiernos del juego de apuestas por internet, tiene consecuencias sociales. Todo lo que se necesita es tener una computadora, tablet o smartphone e internet y se tiene acceso a miles de sitios de juego abiertos permanentemente.

El juego por internet crea una nueva preocupación porque el anonimato y la privacidad que da hacerlo desde la casa lo hace más atractivo y de acceso muy fácil para los chicos, adolescentes y adultos. Personas que no viven cerca de un lugar con locales de juego o que son muy jóvenes para que los dejen entrar, pueden jugar muy fácilmente por internet. El tenerlos tan a mano, complica evitar las recaídas de aquellas personas que se están recuperando de su adicción al juego.

Adicciones a juegos en red

Los videojuegos y los juegos on line parecen a los padres una actividad sana y recreativa. Pero con el tiempo empiezan a ver que sus hijos pasan gran cantidad de horas, sentados frente a la computadora o la playstation. Sus notas comienzan a bajar y dejan de hacer otras actividades, como deporte, tocar algún instrumento, o juntarse con amigos para hacer otra cosa.

Cuanto más pequeños empiezan a usar estos videojuegos e internet, más difícil es que se puedan enganchar con otro tipo de actividades sociales, y estos juegos pueden pasar a ser sus únicos intereses. Muchas veces toman la vida de los chicos y también de adultos por completo. Dejan de bañarse, de dormir, de comer, de salir de sus habitaciones.

Los padres comienzan a querer poner límites, pero los jugadores, se ponen muy nerviosos y enojados. El juego pasa a ser el único interés. El juego compulsivo, la adicción a los videojuegos y juegos on line, es progresiva. Afecta tanto a chicos, adolescentes y adultos.